¡Triste Realidad! 86,9% de las personas mayores viven en situación de pobreza

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¡Triste Realidad! 86,9% de las personas mayores viven en situación de pobreza

Realmente es preocupante la grave situación que padecen los adultos mayores en Venezuela.

La ONG Convite, que promueve los derechos sociales, informó que 86,9% de las personas mayores en Venezuela viven en situación de pobreza; de los cuales, la gran mayoría de estos abuelitos debe escoger comprar alimentos o medicinas, disyuntiva a la que se enfrentan porque la pensión que perciben -que no supera los 10 dólares mensuales-, no alcanza para cubrir ambas necesidades.

Aunque no son protagonistas de grandes manifestaciones, eso no implica que no haya quejas. Para muchos ha significado un golpe moral y económico la pérdida de poder adquisitivo, a consecuencia de la hiperinflación que llevó al país a una grave crisis, pues nunca imaginaron tener que elegir entre estas dos opciones esenciales.

Son personas que, antaño, hicieron especializaciones, maestrías o doctorados en universidades en el extranjero, que llevaban un nivel de vida acomodado y que esperaban tener una vejez tranquila, pero hoy deben buscar ayuda o aceptar recibirla para poder combatir sus enfermedades o alimentarse.

Algunos manifiestan su necesidad y a otros basta solo con verlos para darse cuenta de que están en situación precaria; y para solo citar un ejemplo, mencionaremos a los profesores jubilados de la Universidad Central de Venezuela (UCV), o cualquier docente de las distintas universidades del país, liceos, tecnológicos o escuelas de cualquier nivel.

Solo en la UCV, la Gerencia de Protección Social del Instituto de Previsión del Profesorado de la alma mater ha identificado 100 profesores en condición de vulnerabilidad, algunos sin apoyo familiar por diferentes circunstancias, entre las que destaca la crisis migratoria, pues mientras los más jóvenes se marchan, los abuelos se van quedando atrás.

Estas 100 personas fueron ubicadas gracias a una encuesta elaborada con el apoyo de nutricionistas e investigadores, y enviada a la población docente de la UCV, que es de aproximadamente 8.000 y de los cuales solo 10% respondió.

Sin embargo, hoy por hoy se pueden observar en los pasillos a más de 100 profesores retirados, algunos de ellos están continuamente  perdiendo peso y cuyas edades oscilan entre 70 y 90 años.

«Es una población totalmente vulnerable; habrá quien se pueda reinventar, habrá quien los hijos le envíen remesas, pero estos 100 que tengo, no. No tienen ayuda», sostuvo un colaborador, quien dijo además que 14 de ellos están en condición más delicada porque tienen enfermedades terminales o están «postrados en cama».

A estos 14 deben llevarles los alimentos hasta sus casas, mientras que el resto va hasta la sede de la Gerencia de Protección Social a retirar la bolsa de comida.

«Por lo general, se hacen pequeños paquetes con la asesoría del médico nutriólogo y de la nutricionista. Se colocan, dependiendo de la cantidad de donaciones, dos arroz, se colocan dos de granos, una lata de proteína, a veces nos donan salsa, chocolate, café, casabe (pan crujiente)», explicó.

Las donaciones provienen de profesores más jóvenes, egresados y personas que han manifestado su solidaridad ante la petición de ayuda de la antropóloga Nashla Báez, miembro de la ONG Brigadas Azules, quien también ha apoyado a otro grupo de maestros con 39 tratamientos de insulina.

Y precisamente con tratamientos y asistencia médica ayuda la ONG Convite, pero su labor está dirigida a una población de 6.000 adultos mayores distribuidos en 6 estados de Venezuela.

Son 6 millares de abuelos solos o con ayuda familiar, entre los que también está incluida la población indígena.

La ONG recibe apoyo del plan de Respuesta Humanitaria de la ONU y ejecuta un proyecto en materia de salud que se extenderá hasta mayo de 2022 para prestar servicios de atención bucal, ginecológica, visual y psicosocial, porque los ancianos también están experimentado el sentimiento de soledad.

En esta última área, Convite forma a los adultos mayores para que sean ellos mismos los que puedan atender a sus pares que requieran alguna ayuda.

La situación de los abuelos es solo otra muestra de cómo crece la demanda por ayuda humanitaria en Venezuela. Fuente: Convite y El Nacional.

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