Oposición carabobeña pagó caro desunión, prepotencia y vanidad

Comparta con sus amigos

Oposición carabobeña pagó caro desunión, prepotencia y vanidad

Luego de una semana de las elecciones regionales todavía algunos pretenden justificar o subestimar los resultados.

En nuestra columna previa al proceso indicamos que era muy difícil que una oposición dividida pudiese obtener un buen resultado frente al quizás mejor candidato que tenía el Psuv a nivel nacional; y quien además, se dedicó posterior al proceso interno de su partido, a cohesionar la maquinaria roja y a sanar las heridas que pudo haber dejado el evento al cual acudieron Vielma Mora, Miguel Flores y otros dirigentes que de inmediato fueron incorporados por Lacava a sus estructuras de campaña.

El descalabro opositor fue para todos por igual

La MUD no pudo con su manito convencer al electorado; quizás entre otras cosas, porque muchos de los dirigentes del llamado G-4 están sumamente desgastaos y a pesar de tener al mejor estratega en materia electoral (Diego Borges), y tener acreditados testigos en todas y cada una de las mesas de votación, simplemente esta vez no hubo votos que cuidar o pelear. Por otro lado, el liderazgo que tanto le costó construir a Carlos Lozano, se desplomó por no correr el riesgo de presentarse solo sin ceder a presiones de terceros.

Digno es reconocer que el candidato de la MUD y Alianza Lápiz, Enzo Scarano, puso alma, vida y corazón en la campaña recorriendo gran parte del estado Carabobo; pero, resulta que nada más Lilian Tintori no es la única pavosa, junto a Scarano se nuclearon todos los pavosos de Carabobo, los mismos que acompañaron a Feo la Cruz en su momento y a los que el Dr. Salas atendía con un collar de ajos “por si acaso”.

Es evidente que hace falta una renovación de ese sector de la oposición. aunque me informaron que Ilidio Abreu, “Pancho” Pérez Lugo y Marcos Cegarra; entre otros, ya tienen listos los afiches para las elecciones del 2025.

En la acera de enfrente, el sectario Pastor y sus acompañantes corrieron con la misma o peor suerte. Esta vez no pudieron ni siquiera repetir la votación del 2018, quizás porque esta vez no hubo sopas que repartir o porque los “prepotentes” jefes de los partidos (el más chiquito de ellos el peor de todos), se negaban a escuchar los planteamientos de otros factores ya que según ellos, el Pastorcillo -y no precisamente el de los Melódicos-, tenía todos los cargos adjudicados y ellos no tenían necesidad de sumar a otros para alcanzar la victoria.

Comparta con sus amigos

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *